Un barrio que crecía sin lo básico
La Elipa creció como barrio obrero con calles sin asfaltar, poca luz y pocos servicios. Los vecinos y vecinas empezaron a reunirse en la clandestinidad para organizarse.
La historia de la asociación es la historia de La Elipa: casi cincuenta años de vecinas y vecinos organizados para conseguir calles, colegios, transporte y zonas verdes. Esto es lo que hemos logrado juntas y juntos.
La Elipa creció como barrio obrero con calles sin asfaltar, poca luz y pocos servicios. Los vecinos y vecinas empezaron a reunirse en la clandestinidad para organizarse.
Con la llegada de la democracia y la Ley de Asociaciones de 1976, la asociación se inscribe oficialmente el 21 de julio de 1977.
La asociación se convierte en la voz del barrio: se consiguen el asfaltado de calles, el alumbrado público, mejor transporte y nuevos colegios.
La primera calle asfaltada sin cobrar contribuciones especiales a los vecinos. Tras años bloqueada por un edificio, se expropió el terreno y se indemnizó a los inquilinos.
Tras la presión de las familias, el Ministerio autoriza el bachillerato dentro del colegio Gustavo Adolfo Bécquer. Hasta entonces, había que estudiar en otros distritos.
Después de años de movilización, abre el instituto en la calle Santa Irene. Su lucha sirvió de ejemplo a otros barrios.
Las protestas por el deterioro de las viviendas del Poblado Dirigido consiguen ayudas públicas para rehabilitar los edificios.
Tras décadas sin metro, la recogida de firmas y las manifestaciones de la asociación logran abrir la estación La Elipa de la línea 2 en febrero de 2007.
Las movilizaciones vecinales consiguen ampliar la línea 210 hasta el Hospital de La Princesa, un alivio para las personas mayores y con movilidad reducida.
Desde los años 60 defendemos el Pinar de La Elipa con campañas, manifestaciones y la carrera «Salvar el Pinar», frenando los proyectos que lo amenazaban.
La historia la seguimos escribiendo juntas y juntos.
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